Llevaba por lo menos un mes rayando a todo el mundo con la película de Iron Man, y por supuesto la fui a ver el día del estreno, el miércoles 1 de mayo.
Es una película impresionante, tanto por el contenido, por los efectos, la estética, y lo más impresionante la pedazo de banda sonora, con el tema Iron Man de Black Sabbath, fue una verdadera película Marvel, nada que ver con bodrios tipo Spiderman 3 o La cosa del pantano (ni siquiera salió en cines, directamente al videoclub, ¡¡¡PFFF!!!).
Y lo que aún me sorprendió más, el papelón de Robert Downey Jr., un actor del que no esperaba gran cosa pero que me sorprendió gratamente. Aunque no es de extrañar que consiguiera una interpretación fidedigna de un alcohólico amante del riesgo, campo en el que tiene sobrada experiencia.
En resumen:
-Si pensabas ir a verla, ¡corre!
-Si te lo estás pensando, no lo dudes, ¡corre a verla!
-Si crees que no te va a gustar, hazme caso, ¡corre a verla!
-Y por último, si piensas bajártela, olvídate, esta es de las de ver en el cine.
En definitiva, una puntuación altísima.
En carnavales...
